Dermatología

Si buscas la forma de continuar presentando una apariencia saludable y joven, pero por métodos no invasivos y que no entrañen posibles complicaciones, la radiofrecuencia es, por excelencia, un método actual de rejuvenecimiento facial y corporal sin cirugía.
Esta energía es muy conocida en cirugía, donde se emplea desde la década del 40 en forma de radiofrecuencia ablativa (lo que significa que no hay cortes), pero las recientes innovaciones técnicas nos posibilitan su uso, desde la superficie de la piel, para el tratamiento selectivo de la dermis profunda y de las capas subdérmicas, ya que la aplicación del frío superficial protege la epidermis durante el disparo, con la ventaja adicional de no producir cortes ni lesiones.
También se ha incluido como una nueva alternativa terapéutica para la celulitis y la flacidez corporal por ser un método que, mediante un calentamiento profundo y controlado, provoca una cascada de reacciones causadas por la colagénesis (formación de colágeno que tensa la piel) y el drenaje linfático de la grasa, mejorando así la circulación y el tejido subcutáneo.
Por tener tantos efectos benéficos para la piel, también se utiliza para disminuir la famosa piel de naranja y atenuar la flacidez a la vez que produce una reducción volumétrica del área tratada.
Los resultados comienzan a verse desde la primera sesión.
Algunos de sus beneficios
• Afirma la piel
• Levanta las mejillas
• Define el contorno del rostro.
• Alisa arrugas y líneas de expresión
• Disminuye surcos nasogenianos
• Reduce la papada
• Reduce las bolsas y ojeras
• Mejora los párpados y las cejas
• Otorga frescura y descanso al rostro
Otros efectos embecelledores que otorga este tratamiento son
Desintoxicación. Facilita que las toxinas se dividan en partículas más pequeñas y sean eliminadas a través de la orina.
Por eso, también es recomendable en caso de necesidad de drenaje linfático (por ejemplo, luego de una cirugía)
Oxigenación y nutrición. Aumenta la circulación sanguínea y, por ende, el oxígeno y los nutrientes llegan a la zona a tratar, lo cual habitualmente no pasa porque nuestro sistema deja de suministrarlo para aportarlo a otros órganos.
Estimulación muscular. Por su efecto tensor, la radiofrecuencia actúa afirmando el tejido que se encuentra sobre el músculo (llamado tejido conectivo), lo cual resulta extremadamente importante ya que el músculo pierde su firmeza natural con el paso del tiempo y debido a la vida sedentaria que la mayoría de las personas llevan en la actualidad.
Si afirmamos el músculo, el tejido conectivo tiene mejor sostén, logrando un mayor efecto y una duración más prolongada del resultado obtenido.

